Mi búsqueda del bienestar

Desde hace mucho tiempo fui un buscador constante y compulsivo de fórmulas para mejorar mi bienestar personal, durante mucho tiempo pensé que algo o alguien me podría ayudar a apagar todo el sufrimiento y vacío que sentía en mi interior.

Primero imaginé que los «profesionales» de la salud emocional tenían la solución a mis males. La desilusión que sentí después de conocer a algunos de ellos hizo que me sintiera peor aún. Pero como casi nunca me rindo apunté algo más alto.

Estamos en una época en la que la «auto-ayuda» está de moda. Millones de publicaciones sobre este tema están a nuestro alcance en forma de textos, audios, vídeos… Los actuales maestros de este género son personas que han recabado mucha información y se supone que después la han puesto en práctica con resultados positivos. He acabado totalmente saturado y frustrado después de seguir miles de recetas de estos gurús y no obtener los resultados esperados.

La conclusión a la que he llegado en la actualidad es que lo primero que hay que hacer para cambiar una situación es aceptarla tal y como es hasta sus últimas consecuencias. Esto hace que se relativice y cuando algo se vuelve poco importante no puede hacernos sufrir. Es por ello que utilizando mi propia experiencia he decidido sumarme a estos grandes pensadores a los que me refería anteriormente y he creado mi propia hipótesis.

«Metáfora del equilibrio del bienestar».

En una construcción de tres niveles con forma piramidal, el bienestar sería el piso superior y tendría forma ovalada, la estructura de los otros dos pisos está formada por pilares. En la planta baja habría nueve y en la media tres. Al ser una estructura simétrica todos los pilares de un mismo nivel soportan la misma carga.

Los tres pilares que sustentan directamente al bienestar son: LA SALUD, LAS RELACCIONES Y LOS PROPOSITOS

Y los nueve que soportan el peso de estos tres son DESCANSO-EJERCICIO-NUTRICIÓN, FAMILIA-AMISTAD-SOCIEDAD, CREATIVIDAD-ALTRUISMO-APRENDIZAJE.

Los pilares tienen una mayor influencia sobre los que colindan, pero la integridad de cualquiera de ellos afecta al resto de una manera u otra y en definitiva al equilibrio del bienestar.

Existe una serie de factores que de forma continua degradan a todos estos pilares. Es por ello que nunca están en perfecto estado. A veces uno o varios se pueden deteriorar mucho, incluso llegar a derrumbarse, provocando así que la estructura se tambalee. Pero por suerte existen otros factores que hacen lo contrario, desde mantener y reforzar hasta incluso reconstruir todo lo derruido, en ocasiones mejorando lo anterior.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *